Según expediente, Melesio Cuén murió de un balazo accidental durante el secuestro de “El Mayo”

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Testimonios integrados por la FGR apuntan a que el exrector de la UAS recibió accidentalmente un disparo de sicarios de Joaquín Guzmán López el 25 de julio de 2024; tras su muerte, presuntamente se ordenó por los mismo montar una escena para hacer creer que había sido víctima de un asalto

Redacción

Culiacán, Sinaloa.- Héctor Melesio Cuén Ojeda habría muerto de manera accidental durante el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, tras recibir un disparo de los hombres de Joaquín Guzmán López. Sin embargo, su muerte habría sido encubierta posteriormente con una versión falsa: se ordenó montar la escena como un asalto en una gasolinera para ocultar las circunstancias reales del homicidio.

Esa es una de las revelaciones que aparecen en los testimonios y elementos integrados por la Fiscalía General de la República (FGR) en la causa penal 300/2026, dos años después del asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), de acuerdo con una investigación del sitio de noticias «La Autora de México».

De acuerdo con las investigaciones, los sicarios que participaron en el secuestro de “El Mayo” habrían disparado contra Cuén sin tener la intención de matarlo; posteriormente, según el testimonio de un familiar del capo sinaloense, se ordenó simular que el exrector había sido víctima de un asalto en la gasolinera “Macerali”.

En este entramado aparece Fausto Corrales, considerado por la FGR como testigo clave del homicidio y quien, de acuerdo con la propia investigación ministerial, habría conocido de primera mano lo ocurrido aquel 25 de julio de 2024 en la finca San Julián, ubicada en Huertos del Pedregal.

Corrales fue detenido la semana pasada por la FGR, precisamente cuando, según información incorporada al expediente, mantenía negociaciones con autoridades de Estados Unidos para entregar información.

Apenas el 10 de agosto de 2026, Gustavo Cuén, hermano del exrector, declaró ante el Ministerio Público de la Federación y reveló que cuatro días antes se había enterado de que Corrales “ya había declarado para los Estados Unidos”.

Según relató, la información se la proporcionó un amigo, familiar de uno de sus tíos, quien a su vez la habría conocido por medio de un abogado que trabaja para Fausto.

Durante su declaración, Gustavo Cuén también narró un episodio ocurrido tres meses antes, cuando viajaba en avión rumbo a Tijuana. De manera circunstancial, escuchó una conversación entre dos pasajeros que se encontraban en los asientos de enfrente.

“Fue cuando escuché lo siguiente: ‘Fausto ya arregló las cosas en Estados Unidos’. Pero también en ese momento, las personas se percataron de nosotros y guardaron silencio”.

El hermano del exrector identificó a uno de los interlocutores como Alexis Michelle Félix Fonseca, secretario particular de Fausto, mientras que del segundo sujeto dijo desconocer su identidad, aunque lo señaló como una persona cercana a Corrales.

La declaración de Gustavo Cuén se incorporó a la causa penal 300/2026, en la que la FGR ha integrado testimonios y elementos relacionados con el asesinato de Héctor Melesio Cuén y con la versión que apunta a que su muerte ocurrió durante el secuestro de “El Mayo” Zambada.

Gustavo Cuén recordó además que visitó a su hermano el 24 de julio de 2024, un día antes de los hechos, debido a que se encontraba delicado de salud luego de haberse sometido a una biopsia dos semanas antes.

“Recuerdo que le pregunté a mi hermano Héctor, cuando iba a hablar con el gobernador, y él solo me dijo: ‘Ya pronto, hermano’; solo nos despedimos…”.

La FGR ya tenía, sin embargo, elementos relacionados con la versión de Corrales desde meses atrás. El 11 de septiembre de 2024, la Fiscalía había descubierto que Fausto había revelado en el canal de YouTube “Quemando Culiacán” detalles sobre la forma en que, según su versión, ocurrió el asesinato del exrector.

Posteriormente, el 27 de febrero de 2025, la Fiscalía obtuvo el testimonio de Juan Carlos Félix Gastélum, yerno de “El Mayo” Zambada, quien declaró que Fausto le había contado que los hombres de Joaquín Guzmán López dispararon contra Cuén, aunque presuntamente no tenían intención de matarlo.

De acuerdo con ese testimonio, después del hecho se habría ordenado montar la escena para hacer parecer que Cuén había sido asesinado durante un asalto en la gasolinera “Macerali”.

Pese a contar con estos elementos, la FGR no detuvo a Corrales sino hasta el 19 de agosto de 2026, apenas nueve días después de la declaración de Gustavo Cuén sobre el supuesto acercamiento de Fausto con autoridades estadounidenses. El testigo clave fue aprehendido por su probable responsabilidad en los delitos de falsedad en declaración y encubrimiento.

La Fiscalía también tenía conocimiento de los movimientos migratorios de Corrales. De acuerdo con un oficio de la Subcomisión Jurídica del Instituto Nacional de Migración (INM), registraba “un movimiento de entrada vía aérea de 15 de abril de 2026 y dos movimientos de salida del 12 de mayo de 2025 y 17 de enero de 2026”.

Para el Ministerio Público de la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, estos movimientos mostraban las facilidades con las que Corrales podía salir del país, situación que representaba un riesgo de “sustracción de la justicia”, al que se sumaba lo declarado por Gustavo Cuén sobre sus presuntos contactos con autoridades estadounidenses.

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